
Hoy hemos despedido con un gran aplauso a nuestro compañero Felipe, que se jubila tras una vida dedicada con pasión, entrega y vocación en esta la que siempre será su Casa.
Su profesionalidad, compromiso y cercanía han sido un ejemplo para todos: alumnos, compañeros y toda la comunidad educativa. Hoy le damos las GRACIAS por tantos años sembrando conocimiento y valores en cada aula y por dejar una huella imborrable en el corazón de este centro.
Felipe ha querido dedicar unas emotivas palabras tanto al colegio como a la Hermandad de la Buena Muerte, a la que también está profundamente vinculado.
¡Gracias, Felipe! Te llevas todo nuestro cariño y admiración.